'El peor escenario para la ciudad es rendirse'
Entrevista con Adam Kahane, experto en resolución de conflictos, asesora a 'Escenarios Bogotá 2025'.
http://www.eltiempo.com/bogota/habla-experto-en-resolucion-de-conflictos-adam-kahane/15450348
Encontrar caminos de entendimiento allí donde
parece imposible, donde solo anidan las diferencias, es lo que trajo de
vuelta a Colombia a Adam Kahane, el reconocido líder canadiense experto en resolución de conflictos que hace 20 años trazó el rumbo de lo que sería la estrategia de Destino Colombia.
Ahora, de la mano de la Alcaldía y la Cámara
de Comercio de Bogotá, Kahane, director de Reos Partners, ha traído sus
enseñanzas para aplicarlas en un ejercicio que desde hace varios meses
sucede en la ciudad: ‘Escenarios Bogotá 2025’, una iniciativa hecha en
conjunto con el Centro de Liderazgo y Gestión, que busca contribuir al
entendimiento de distintos sectores e intentar la construcción de un
destino mejor para la capital.
Es la misma técnica que empleó en 1991 en
Sudáfrica, después de que Nelson Mandela salió de la cárcel, para ayudar
a hacer su transición en el desmantelamiento del apartheid.
EL TIEMPO habló con él y de lo que significa
esta estrategia en una ciudad tan polarizada y dividida por distintos
intereses. Para Kahane, es clave que todas las partes involucradas en la
situación actual de Bogotá se pongan de acuerdo, al menos, en saber
cuál es el problema que se tiene para poder visualizar un futuro mejor y
cómo se puede construir pese a las divergencias que puedan existir.
¿Por qué fue convocado para trabajar con líderes de Bogotá?
Esta es una ciudad donde la fragmentación, la
polarización y el conflicto evitan o desaceleran los pasos para el
progreso. Me llamaron para ayudarlos a cambiar eso.
Ustedes han apoyado temas complejos: las drogas, el ‘apartheid’ en Suráfrica. ¿Es tan crítica la situación en Bogotá?
No creo que Bogotá tenga la peor situación del
mundo, esto no es Siria. En Bogotá, la polarización se ve, aunque más
silenciosamente, de manera menos dramática. Aun así, el fenómeno es el
mismo: fragmentación, polarización, demonización, y por eso hay
dificultades para avanzar en el cambio.
¿Cómo ayuda el ejercicio de construcción de escenarios?
Uno de los síntomas del problema es que no hay
acuerdo sobre cuál es la solución para Bogotá, pero tampoco cuál es el
problema. El primer paso debe ser poner en común el entendimiento sobre
cuál es la situación, cuál es el problema, cuál es el desafío.
La idea es que los líderes de ‘Escenarios
Bogotá 2025’ hablen sobre lo que sucede, lo que puede suceder y qué
pueden hacer al respecto.
Los escenarios son una manera de explicar la
realidad a través de historias, para explicar una situación muy
compleja. Cuando se crean historias compartidas, los líderes podrán
avanzar juntos, porque si no hay un acuerdo sobre cuál es el problema,
¿cómo elegiremos la solución?
¿Para hacer el ejercicio, estos líderes deben ser totalmente disímiles?
No necesariamente. Lo que importa es que sean
diversos, para que vean las cosas desde diferentes perspectivas. No
tienen que ser expertos, sino vivir la ciudad y sus problemas desde
diversos ángulos.
¿Es posible converger en medio de puntos de vista tan diversos?
No es necesario que al final todos piensen lo
mismo, pero al menos sí que se entiendan entre sí. Solo hay que evitar
una excesiva fragmentación donde todos piensan totalmente diferente, o
que, por el contrario, todos piensen igual. La idea es tener un lenguaje
compartido.
En Bogotá estamos cerca de las elecciones. ¿Cómo podemos aprovechar este ejercicio de liderazgo?
Una campaña electoral enfoca la atención en el
futuro. Es una oportunidad para que el equipo de ‘Bogotá 2025’ les
exija a los candidatos que discutan el futuro y aborden los problemas
expuestos en los escenarios para que sean parte de la agenda del debate.
¿Cómo involucrar a la sociedad en este discurso?
Los líderes deben explicarles a los ciudadanos
cuáles son los escenarios para Bogotá, de una manera muy personal: ¿qué
rol quieren desempeñar en el futuro de la sociedad? ¿Quieren ser como
los cangrejos, que son animales muy racionales y que están a la
defensiva en situación de peligro? Está bien si algunos quieren ser así,
pero no si es la actitud que todos van a tomar. El reto de los
ciudadanos es si están dispuestos a participar con otros en un proceso
de cocreación.
¿No cree que el problema de la ciudad es que la gente solo quiere hablar de lo que quiere y no de lo posible?
Sí, creo que el reto es escapar de nuestro
discurso habitual en el que alguien dice: ‘voy a decirte la verdad, pero
como no me estás entendiendo, te lo voy a decir de nuevo, pero más
fuerte’. Para mí, el truco o el movimiento de los escenarios es hablar
primero de lo posible, no sobre lo que opina cada quien.
Kahane capacita a líderes de la ciudad para que
se unan y promuevan cambios que le den un mejor rumbo a Bogotá. Foto:
Archivo / EL TIEMPO
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¿Qué tan difícil es construir confianza?
Con el conflicto, la polarización y la
ilegalidad, es difícil, pero la confianza no es una condición para hacer
este trabajo, sino un resultado de él.
¿Esta construcción de escenarios busca generar nuevos liderazgos?
Tratamos de crear un espacio, una metodología y
oportunidades de contribuir con la construcción de lo colectivo. Eso es
lo que yo entiendo por liderazgo. La idea es que el equipo y el
proyecto muevan a la gente a no quedarse en casa y esperar a un nuevo
alcalde o presidente, sino a contribuir en este trabajo tan difícil,
pero necesario.
¿Es construir liderazgo colectivo y no individual?
Los dos. Muchos de los miembros del equipo
‘Bogotá 2025’ son buenos líderes, pero de maneras diferentes. Lo mejor
es que lideren colectivamente.
¿Qué es lo que más lo ha impresionado del ejercicio en Bogotá?
La dificultad para llegar a una convergencia
en este grupo. A veces, en situaciones más dramáticas, la necesidad de
llegar a acuerdos es más evidente y la gente tiene más voluntad para
ceder y cambiar.
Una cosa curiosa es que con Destino Colombia,
un tercio del grupo había tenido una experiencia de violencia directa
con el conflicto armado, pero ellos eran los más abiertos para
converger.
¿Puede un ejercicio como este prepararnos para el posconflicto?
Hay que pensar en un segundo horizonte. Hoy,
llegar a un acuerdo en los diálogos de paz en La Habana se ve como un
primer horizonte para alcanzar, pero una vez lleguen a ese punto, verán
un segundo horizonte, que es el posconflicto, con una gran complejidad.
Es importante que los bogotanos y colombianos piensen en el segundo
horizonte.
Si Bogotá no se plantea estos escenarios, ¿cuál es el devenir de la ciudad?
No sé qué será lo peor que pueda pasar, pero
si no pensamos juntos, si la actitud de la mayoría es la de los
cangrejos, creo que los retos de cambiar a la ciudad serán lentos en el
mejor escenario y, en el peor escenario de todos, retrocederá.
Este proceso de hacer escenarios para Bogotá, una ciudad tan compleja, ¿le ha dejado alguna lección?
Todo el mundo piensa que su situación es más
compleja que la de los demás. En Bogotá hay complejidad, pero así es en
todas partes. La lección que aprendí, no de Bogotá, sino de este grupo,
es que la frustración compartida es muy sana. Esta es la razón por la
cual la gente está dispuesta a trabajar, porque ve que las cosas no
están bien. La peor situación sería si todos pensaran que todo está
bien.
Por ejemplo, ¿por qué es tan difícil hacer
cambios en Canadá? Porque la gente se conformó, creen que las cosas
están bien. Eso no pasa en Bogotá, no hay apatía. Es cierto que la gente
no está de acuerdo, pero sí concuerdan en que lo que hay no es lo
suficientemente bueno.
¿Es la apatía lo peor que le puede pasar a la ciudad?
Peor que eso es rendirse, apartarse de la solución. La gente debe entender que el cambio es posible.
¿Qué es ‘Escenarios Bogotá 2025’?
La Alcaldía y la Cámara de Comercio de Bogotá
convocaron a Reos Partners para que las asesorara en la búsqueda de un
mejor futuro para la capital y sacarla del pesimismo. Participaron
decenas de líderes del Gobierno, cívicos, sociales, de empresas, gremios
y medios de comunicación. De ese grupo, se seleccionó a 30 con posturas
contrarias, para que participaran en talleres en los que por meses
analizaron la situación de la ciudad. A partir de las diferencias entre
estas personas, se buscaron puntos de convergencia, y con ellos
plantearon los escenarios que le esperan a la ciudad de aquí al 2025, si
no se promueve el cambio.
En las próximas semanas se dará a conocer el
resultado de este ejercicio, con la intención de que influya en la
agenda del debate de los candidatos a la Alcaldía.
ERNESTO CORTÉS FIERRO
Editor Jefe de EL TIEMPO


