En este blog haremos un seguimiento del
conflicto fronterizo que se está viviendo entre Colombia y Venezuela, desde el
21 de agosto de 2015, cuando el
presidente venezolano Nicolás Maduro ordeno el cierre unilateral de la frontera
con Colombia. Adicionalmente ordeno la deportación masiva de colombianos.
En relación con la definición de conflicto en
el sentido de que es la contraposición de intereses incompatibles, podemos
decir que, en principio, el conflicto surge porque el Gobierno de Venezuela se
da cuenta de que la presencia de colombianos en su país favorece el tránsito de
bienes, ya escasos, hacia Colombia tomando ventaja de los subsidios que el
Gobierno venezolano concede a estos productos.
La solución de un problema de contrabando como
este puede ser sencillamente un endurecimiento de los mecanismos de control
anti-contrabando en la frontera. Por esta razón, los analistas políticos
consideran esta acción como exagerada y con intereses más allá del simple
control del contrabando.
Existe la posibilidad de que el entorno político
en Venezuela haya sido el detonante para una acción como esta. En efecto, el
oficialismo en Venezuela está pasando por una crisis de aprobación y con la cercanía
de las elecciones parlamentarias el 6 de diciembre el Partido Socialista Unido
de Venezuela (PSUV) podría perder la mayoría en la Asamblea Nacional. Eso pondría
al presidente Maduro en la incómoda situación de negociar cada iniciativa que
tenga para lograr el beneplácito de la Asamblea. En este contexto es plausible
que el presidente Maduro este creando una situación conflictiva con Colombia
con el propósito de exaltar los sentimientos nacionalistas en su país y así
mantener el mapa político inalterado en las próximas elecciones.

Entonces ahora el conflicto entre las dos
naciones no está relacionado con el contrabando en la frontera, sino con la
crisis humanitaria que las acciones del Gobierno venezolano ha desatado entre
la diáspora colombiana, forzada a retornar a su país. Este conflicto se puede
resolver por la vía diplomática, con el encuentro de los cancilleres de ambos países,
cosa que ya se intentó, con nulos resultados. Se espera un encuentro directo
entre los presidentes Santos y Maduro. Estos acercamientos constituyen
negociaciones directas entre las partes en conflicto. Pero existe también la posible
participación de un mediador, que bien podría ser la Organización de Estados
Americanos (OEA) o Unasur.
Debido a que la manera en que los colombianos
han sido expulsados de Venezuela, viola una serie de derechos de migración,
algunos analistas y altos funcionarios del Estado opinan que el Gobierno
colombiano debería denunciar dichas acciones ante un tribunal supranacional
como la Corte Penal Internacional (CPI). Estaríamos en este caso en una situación
de Arbitraje, tema que será tratado más adelante en este blog.

No hay comentarios:
Publicar un comentario